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Revista de diseño
de productos digitales
La diferencia entre una necesidad y una funcionalidad
Antes de hablar de pantallas, flujos o tecnología, un producto digital debe responder una pregunta esencial: ¿qué problema estamos intentando resolver? Distinguir una necesidad de una funcionalidad permite evitar soluciones prematuras y construir productos con propósito, lógica y valor real para el usuario. Una de las frases más comunes al comenzar un proyecto digital es: “necesitamos que la aplicación tenga…”. Después aparecen el chat, las notificaciones, los pagos, los perf

Editorial
17 ago5 min de lectura


Una lista de funciones no es un plan de producto
Acumular funcionalidades puede hacer que una idea parezca definida. Pero sin un problema prioritario, criterios de decisión y resultados medibles, el equipo solo tiene un inventario de trabajo. Una empresa quiere desarrollar una aplicación y comienza con una lista: registro de usuarios, perfiles, pagos, notificaciones, geolocalización, chat, panel administrativo e inteligencia artificial. El documento crece, circula entre proveedores y termina convertido en una cotización. A

Editorial
24 jul4 min de lectura


El error de pedir una app sin definir el problema
Una app no es el punto de partida de un producto digital. Es una posible respuesta. Cuando se encarga antes de entender el problema, el proyecto puede avanzar rápido hacia la dirección equivocada. La reunión suele comenzar así: una empresa necesita una app, quiere una cotización y espera tener una primera versión lista cuanto antes. Ya hay ideas de pantallas, funciones, notificaciones, perfiles, pagos o mapas. Sin embargo, cuando alguien pregunta qué problema específico debe

Editorial
7 jul5 min de lectura


Una idea no es un producto digital
Antes de programar una app, una idea debe convertirse en una decisión de producto: un problema definido, usuarios reales, una operación posible y una forma de comprobar que genera valor. Una idea puede caber en una frase: “una app para organizar pedidos”, “una plataforma para conectar proveedores” o “un sistema para digitalizar accesos”. Puede entusiasmar a un equipo, abrir una conversación comercial e incluso parecer suficiente para iniciar un presupuesto. Pero todavía no es

Editorial
3 jul5 min de lectura


Por qué una app no debe empezar con programación
Antes de construir pantallas y funciones, una app necesita resolver una pregunta más importante: qué problema vale la pena resolver. Una app puede tener una gran idea detrás y aun así fracasar desde su primera línea de código. No porque el equipo de desarrollo sea incapaz ni porque la tecnología elegida sea incorrecta, sino porque se empezó a construir antes de comprender con precisión qué debía resolverse, para quién y con qué prioridad. Programar transmite una sensación inm

Editorial
9 jun4 min de lectura


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